miércoles, 2 de julio de 2008

Aldea global

Actualmente vivimos un proceso de cambio permanente, de transformaciones que están marcando al mundo como nunca antes había ocurrido en la historia de la humanidad. Basta mirar nuestro entorno cercano para dimensionar el fuerte advenimiento de un sinnúmero de inventos que han ido mejorando nuestras comunicaciones, lo cual, como todo proceso histórico conlleva beneficios así como también riegos derivados del mal uso de poder que "per se" acompaña a la información.

Debido a la velocidad a la cual se están moldeando las comunicaciones, cada día más podemos observar que nuestro planeta se está transformando en una especie de aldea. Ya lo vemos desde el punto de la economía y los grandes mercados, los cuales en cierto sentido han sido capaces de homogeneizarnos cada vez más. Hoy ya no es extraño visitar un país y encontrarse con las mismas marcas, estilos musicales, formas de vida e ideologías políticas que en casa. Esto obviamente sólo es una generalización pertinente al desarrollo del tema, que no implica para nada una repartición uniforme de las costumbres y tradiciones distintivas que han acompañado a los pueblos inclusive por milenios. La estrechez de vínculos políticos, económicos y sociales se ha facilitado enormemente con el desarrollo tecnológico, el cual en teoría debiese disminuir las distancias e incomprensiones de las personas, logrando como fin último la emergencia de una conciencia global a escala planetaria.

No obstante lo anterior, este concepto a la vez que tangible todavía sigue siendo una verdadera utopía para un sinnúmero de pueblos. Fuertes movimientos anti-globalización descartan de plano que los beneficios otorgados por esta aldea global sean de provecho para todos, muy por el contrario, sostienen que el concepto de aproximación de las personas en una aldea, en la cual todos se conocen y participan en la vida y en las decisiones comunitarias, no se correlaciona en modo alguno con la sociedad contemporánea.

De todo lo anterior es necesario poder valorar el rol educador que a cada uno de nosotros como ciudadanos del mundo nos cabe. Probablemente en el corto plazo existirá una lucha aún más acentuada de los países excluidos de este proceso para ser escuchados e integrados en esta mega aldea. Nuestra tarea es ser sabios y prudentes en las decisiones que como humanidad debemos tomar para hacer más próspera nuestra breve existencia terrena.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Coincido con un aspecto mencionado en tu entrada.Tampoco creo que todos tengamos acceso a esa gran "aldea Global", siento que si se estrechan las distancias y facilita la comunicación; lo hace para sólo unos pocos...Esos pocos son los privilegiados que cuentan con las herramientas y tecnologías que el mundo pone a nuestra disposición..son quienes pueden acceder a ellas....Pero ahora si lo pensamos bien son sólo una parte de esta gran comunidad,una parte que debiese ser la mayoría...cuando la realidad nos refleja otra cosa...Si bien cada vez estas herramientas están más cercanas a una mayor cantidad de gente, sigue existiendo ese número importantes de personas, que por ejmplo, no tienen acceso a internet..cosa increíble para nuestros tiempos...

En fin,siento que si bien es cierto lo que dices de los beneficios de ser una gran comunidad, hay que ser conscientes de que aún hay quienes están fuera de ella y no tienen la posibilidad de aprovechar sus regalias...

Saludos Pablo!

Anónimo dijo...

En lo que a mi respecta creo que vivir en un mundo cada vez más globalizados es muy positivo ya que nos conecta incluso a paises que sin tan este medio tan útil como lo es internet no seria posible conocer o entender muchas culturas realmente distintas e interesantes. Lo importante es en convertir esta herramienta en algo que sirva para compartir buenas ideas y aplicarlas pero sin perder la identidad ocmo pueblo o comunidad. Es buena la diversidad nuestra naturaleza no nos llama a ser iguales y le da un toque un plus a nuestra vida.


SUERTE MICHELIN